Las acciones suben 29% y bonos CER destacan en 2026

El cambio que se vio en los mercados argentinos durante el último mes no provino de un solo hecho aislado. En realidad, hubo tres elementos clave que revitalizaron el clima del mercado: una actividad económica más sólida, un aumento significativo en las reservas y una inflación más manejable.

El INDEC reportó que el EMAE de marzo creció un 5,5% interanual y un 3,5% mensual ajustado, marcando un máximo histórico. De los 15 sectores analizados, 14 mostraron incremento, con el agro liderando con un avance de 17,9% respecto al año anterior, seguido de la minería con 16,3%.

A este buen panorama se le sumó la aprobación de la segunda revisión del programa con el FMI, lo que permitió un desembolso adicional de 1.000 millones de dólares. Desde Grupo SBS señalaron que este avance es una “señal positiva para la narrativa de crédito”, aunque no suficiente para eliminar todos los riesgos a mediano plazo.

El momento más destacado del mes fue cuando Fitch decidió elevar la calificación soberana de Argentina de CCC+ a B-. Esto abre la puerta a una posible vuelta al mercado internacional de deuda, aunque siempre con precauciones.

La reacción fue inmediata: el Merval subió un 4,2% el día del anuncio, los ADRs escalaron hasta 10% y los bonos Globales, hasta 2,8%, con el GD41 liderando este crecimiento.

La calma cambiaria y el interés en pesos

Con este contexto favorable, el interés por el carry en pesos volvió a destacar. Desde Quantum Finanzas explicaron que el tipo de cambio ARS/USD se apreció 2,2% de manera nominal, y 3,5% en el oficial. Esto hizo que las colocaciones en pesos resultaran ser las más rentables en términos directos.

La clave estaría en la combinación de tasas en pesos atractivas y un tipo de cambio contenido. Mientras el dólar no se movía mucho, los instrumentos en moneda local generaban mejores rendimientos en términos de dólares financieros.

Sin embargo, las oportunidades a futuro parecen más limitadas. Desde Grupo SBS advirtieron que “las oportunidades en curvas de pesos ya no son tan evidentes como antes”, sugiriendo que el posicionamiento será más dependiente de la perspectiva de cada inversor respecto a la liquidez, la inflación, las tasas, el tipo de cambio y el riesgo electoral.

Bonos CER y el pulso de los Globales

En el ámbito de la renta fija, mayo mostró una clara distinción entre los instrumentos en pesos y los bonos en dólares. La deuda en dólares estuvo en línea con la disminución del riesgo país, aunque con retornos más moderados.

Expertos como Sergio González y Martín Mejia señalaron que el riesgo país cerró el mes alrededor de 488 puntos básicos, reflejándose en rendimientos positivos de los bonos soberanos de mayor duración: el GD41 tuvo un aumento del 4% y el GD35 del 3,9%.

Desde Puente, se destacó que los Globales de ley Nueva York mostraron un avance moderado, con aumentos en el GD46, GD35 y GD30.

En cuanto a los instrumentos en pesos, los bonos CER y las letras a tasa fija lideraron la preferencia. Los analistas afirmaron que la estrategia ganadora fue mantener activos en expansión en pesos de tramo medio.

La apuesta por sectores: bancos y energía

En el sector de la renta variable, los bancos y la energía marcaron la pauta. El S&P Merval cerró mayo en máximos del año medido en dólares, con expectativas de un posible upside del 14,1% hasta enero de 2025.

La recuperación fue notoria en el sector financiero, que había estado un poco rezagado. Banco Macro y Grupo Financiero Galicia se destacaron como grandes ganadores del mes.

La energía, por su parte, también vio un impulso significativo. YPF tuvo un aumento cercano al 20% en dólares, mientras que los bancos mencionados aumentaron en torno al 26% y 20% respectivamente.

Estos logros fueron impulsados por la presentación de resultados corporativos y las proyecciones optimistas que espera el mercado.

Tendencias en Cedears

En el contexto internacional, Wall Street siguió experimentando subas y alcanzó nuevos máximos históricos. Los Cedears mostraron resultados positivos con subas del 5,1% en el SPY y del 9,3% en el QQQ, gracias a los balances favorables de empresas de semiconductores.

El Nasdaq registró cerca de 25% de aumento entre abril y mayo, su mejor desempeño bimestral en más de dos décadas. Contrariamente, el petróleo Brent cayó cerca del 19% en mayo, siendo su peor mes desde la pandemia, debido a las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.

Las tensiones en la región, sin embargo, sugieren que será necesario mantener la prudencia, ya que su impacto logístico podría prolongarse.

Así, mayo se despide como un mes donde los mercados reconocieron el riesgo local y premiaron la estabilidad cambiaria, manteniendo vivo el atractivo del carry en pesos. Ahora queda el interrogante sobre si este equilibrio se sostendrá en junio.

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